Me apunto al grupo de los enamorados por la estética y concepto del Albatros. Si tu programa básico es el crucero está claro que es una mánifica opción con el añadido de ser un barco español (fusilado o nó) y que supone una arriesgada apuesta empresarial en los tiempos que corren, máxime en una pais en el que no abundan los astilleros que se dedican a la vela. Brindo por sus promotores y constructores, deseando a los trabajadores del astillero que puedan seguir teniendo trabajo durante mucho tiempo.
