



Me río porque no puedo contar dos experiencias que he tenido con estos "marinos de élite" porque en ambos casos conozco y admiro a los responsables, pero me ha tocado vivir la experiencia.
Lucecitas misteriosas en plena noche, que no responden a patrón conocido o a RIPA que nos gobierne, y se te echan encima por estribor sin que distingas sus luces de navegación sobre las psicodélicas, cortes por la proa con vientos de 18 nudos, música a tope, cerveza en ristre, gente sonriendo y mirando cómo sufres en solitrio, y yo desgañitándome al VHF en el 16 y el 9 para conocer las intenciones y no perder el bordo, adelantamientos sin previo aviso en la misma bocana,...etc, etc...
Haberlos haylos. Chunda-chunda...
Un día, estoy por pagar el servicio y vivir la experiencia desde el "otro lado". Tal vez viéndolo así me resulte más fácil comprender.
