Muchas gracias por vuestras palabras ¡Corra el ron!
Bueno pues acabado de el enlonado, quise probarlo en la piscina de la comunidad.... En mala hora. La Almiranta y los vástagos se opusieron de forma radical, sin duda para evitar la verguenza de los comentarios del vecindario
Plegué velas (vamos el chinchorro) y decidí que lo botaría en el Miño. Y así, amarrado sobre el techo del coche, hicimos el viaje.
El manual dice que hay que montarlo en el suelo y luego botarlo. Intenté montarlo desde el muelle...
y se llenaba de agua (no hay forma de mantener vertical el lateral más alejado). Obsérvese el chaleco (no creía demasiado en mis habilidades...)
El segundo intento fue en plano inclinado:
...no había sitio. Así que lo monté sobre el muelle y
Tachán
Nueva observación antropológica: Véase la cara de gusto o de incredulidad según se mire
¡Funcionaba! No entraba agua y pese a usar una pala de kayak (no quería comprar remos hasta verificar que funcionaba), el artefacto se podía dirigir.
Voy a refrescarme las neuronas y os hago un pequeño balance de la experiencia. ¡Otra ronda Tabernero!