Yo diría que semejante desastre en cuanto a servicio es producto de la política de concesionarios/distribuidores en exclusiva para un país determinado de una marca determinada. Es decir, como que no puedes ir a otro proveedor, pasan por completo del problema y lo arreglan, si es que alguna vez lo arreglan, cuando les viene bien ... y encima al no prestar atención, lo empeoran ... el resultado es obvio: el Rafni sigue sin corredera y Royor alucinando con semejante maltrato y desprecio por parte de quien debería de servir a sus clientes con seriedad y eficacia.
Esperemos que algún día desaparezca esa especie de tendencia a los monopolios que sigue imperando en este país, entretanto sólo nos queda protestar.
Ánimo Rafa, paciencia no hace falta que te la recomiende porque estás demostrando tener más que Job.



a tu salud!!!