Pues yo voy a estar desde el viernes en Chicago, navegando (si queda tiempo) en el Lago (casi mar) Michigan. Allí no llegan los huracanes, con lo que puedes venir con tus grumetes. Eso sí, viento no falta nunca, por eso Chicago es la "windy city".
Ánimo y deseos de que no haya consecuencias personales ni materiales.
