Cagüen mis muelas, Iluso. Me acabas de jo*er dos horas de sueño
Llevo todo Agosto con la taberna desatendida, y hoy me encuentro con esto.
Como tantos cofrades te dicen, ánimo y gracias. No sabes la envidia (sana, sanísima... un momento, existe tal cosa?) que me provocas. Hasta ahora la única experiencia de este aprendiz de patán gobernando sin ayuda un velero es con un Tes como el tuyo. Sin tener, como no la tengo, ni p*ta idea de navegar, me dió la sensación de que es facilísimo hacerlo con él, pero la verdad es que expuesto a los vientos que narras creo que es lo más parecido a un cascarón en una tormenta.
Y para más inri no paras de narrarnos la cantidad de titis que pasan por tu barco, y de bragas mojadas, y ... ¡qué quieres, reventarnos de envidia?!
En fin, cofrade. Que mucha suerte y que sigas compartiendo tu aventura.
Salud
