Mi promesa de dedicar más tiempo a la fotografía en mi estancia en Roques, no ha podido cumplirse, bien por no haber dispuesto de agua abundante para desalar el equipo, bien por la anómala cantidad de arena en suspensión de las aguas o porque me ha faltado tiempo.
Y es que a veces parece que tienes todo el tiempo por delante y cuando quieres darte cuenta tienes el sol cuesta abajo.
Bien, de todas formas y dedicado a mi gran amigo Pachá, que tuvo la suerte de pillar dormida una tortuga como ya expuso, os muestro unas fotos de estos quelonios que tuve la suerte de conseguir.
Esta tortuga recién nacida la encontró Rufino en un pequeño cayo arenoso de boca de Sebastopol, donde poco antes habían estado unos turistas pasando unas horas de playa, pensamos de que provenía de una nidada, esperamos a ver si aparecían más pero no se dió el caso.
A esta la ayudamos a que por sus propios medios alcanzase las aguas y aunque un poco desorientada en principio, pronto la perdimos de vista.
Con un poco más de tiempo subiré un video del acontecimiento
Si hubieramos estado más cerca de Dos Mosquises, donde se encuentra el centro para la conservación de las tortugas, la hubieramos llevado, porque sobrevivir tan chiquita, debe de ser tarea árdua.
Salud
