Cuando empecé a hacer regatas creia que esto eramos cuatro amigos que salíamos a dar una vuelta con nuestros barquitos y pasarlo bien persiguiéndonos... y en parte lo es, pero solo en parte. Siempre hay unos cuantos en cada flota que se lo toman en serio. A veces ya formo parte de ese grupo

Y los que se lo toman en serio, y saben de que van (de esos no soy) están capacitados para forzar las reglas hasta justo antes del límite. Y los pardillos caemos como moscas. Es un poco de pena, porque cuando empiezas todo da un poco de miedo. En las salidas, los que no vamos tan al limite, a veces tendemos a pensar que hay cosas que son de sentido común... y nos equivocamos. Como han dicho más atras, es una situación muy concreta, con reglas muy claras, y si no las sigues te conviertes en un peligro.
Lo que me sorprende es protestar

con todo el cariño, liarla la liamos todos, pero para atreverse a protestar creo que hay que tenerlo hiper-claro. Al menos al principio. Yo es que nunca me he atrevido a protestar a nadie. Quizá la temporada que viene

incluso quizá gane alguna regata



