Cita:
Originalmente publicado por Keith11
30 nudos sobre una vela acuartelada, es jugarse el aparejo... al menos el de mi barco, quzá no el del Pen Duick...
La verdad es que es una maniobra que no megusta nada, aunque es una maniobra que conozco (me la enseño mi instructor de PER... de lo mejor que he tenido) y que la practico (de hecho el fin de semana pasado la practique para que mi ALMIRANTA se bañase (dicho así con su aprobacion, lo digo por lo del papel de fumar)... Pero no me gusta nada... con 30 nudos y la vela acuartelada, los esfuerzos en el carro y en la propia vela son muy grandes, y corres el serio riesgo de cargarte algo
Bajo mi humilde entender es una maniobra para realizar con seguridad con no mas de F4

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Hola Keith,
quisiera decirte que creo que te confundes. En realidad los esfuerzos a los que se somete el aparejo en estas circumstancias son mínimos ya que las fuerzas recibidas se compensan unas a otras. Es decir, el esfuerzo que hace el génova es minimizado porque el timón empuja la proa al viento, y la mayor a su vez busca también que el barco se aproe. Por lo tanto, si en condiciones de más de 30 nudos pruebas la maniobra, comprobarás con sorpresa que, si te acercas a proa y tocas el génova, su trapo no está para nada tenso, y que con poca fuerza serías capaz de manipular su trapo.
La tensión de la escota, a su vez, no es mayor que si el génova estuviera en su banda debida.
En el libro Navegar con mal tiempo, del famoso Adlar Coles, ya estudian la maniobra y la consideran como VITAL. El barco responde mucho mejor que simplemente ponerse proa al viento. Solo en caso de estar en una zona con rompientes que superen en dos veces la manga del barco, sería mejor utilizar otro tipo de maniobra.
Yo la he llegado a probar en el 32s5 con 39 nudos de viento a la vuelta de una regata, con dos rizos en mayor y una trinqueta acuartelada, y te aseguro que el remolino que deja el barco en su lado de barlovento, hacía que ninguna ola (eran de no más de 2,5 metros) rompiera en nuestra amura. Es más, el mar parecía allanarse en los diez o quince metros más inmediatos a nuestra proa.
Compruebalo, no pierdes nada.
OTRA COSA: FACHEAR es otra cosa. Fachear es ponerse totalmente proa al viento para detener la embarcación. A menudo se confunden los términos, pero es así.