Hola encanto!
Acabo de volver de unas más que merecidas necesitadas vacaciones, alejado del mundanal ruido, en un campamento en Losar de la Vera, rodeado de scouts de variadas edades y separado de cualquier atisbo informático.
Así que lo primero ha sido ver qué tal te encuentras. Me alegro de saber de tí, y de que estás lo suficientemente bien como para que te hayan dado un respiro.
Hala, brindo con agüita fresquita, que estoy de guardia. Gajes del oficio.
Va por tí, y por tu corazoncito que Dios mantenga muchos años latiendo con garbo y brío.
