Cuando voy a pescar con un amigo de Almería, no se me ocurre dejar las tijeras abiertas o si hemos de quitar un tambucho este siempre ha de estar boca arriba, sino según el es "ruina".
Prefiero no hacer caso de las supersticiones, es un problema o situación a la cual evito darle más importancia, sin ellas la vida se hace más fácil, pues bastante complicada es como para que la compliquemos aún más con creencias o historias nada científicas.
Un saludo
