Yo la tengo siempre abajo (huy, huy, la que me va a caer

) por múltiples razones:
Porque es su posición natural, subirla implica tensión en un mecanismo.
Porque estabiliza el barco y se menea menos al subir y andar por él.
Porque así me aseguro de que nunca me olvido de bajarla.
Porque evito que coja holguras.
Poque para subirla hay que darle tropecientas vueltas a la manivela y otras tantas para bajarla.
En fin, que sólo la subiría si tuviese problemas de calado en el amarre.