Respondiendo a Aldisele, hay un par de temas a tener en cuenta. Lo primero, que la propuesta de crear combustibles fósiles a partir de reciclar residuos organicos parece la opción más ecológica posible, a pesar que se siga tirando CO2 a la atmósfera. La razón hay que buscarla a modo de ciclo. Durante la vida de cualquier vegetal, este adquiere el carbono que necesita para desarrollarse de la atmósfera. Así, cuando está vivo es un consumidor del CO2, que va acumulando en su propia materia orgánica. Cuando lo quemamos convertido en biodiesel, devolvemos a la atmósfera el CO2 que ha absorvido durante su vida vuelve a la atmosfera. Así el ciclo ha generado netamente 0 gramos de CO2. Lo único que hemos hecho es mover el el CO2 de un lado a otro, de gas a solido, y de sólido a gas.
Respecto al cultivo de cereales si que estoy de acuerdo con Adisele en que en su cultivo el uso de pesticidas y abono se perjudica al medio ambiente, y que si para ello se desforesta la selva amazónica es un auténtico desastre. Lo único positivo del biodiesel es que no aporta más CO2 a la atmosfera, pues cuando el cereal fue planta, recogió CO2 de la atmosfera en la misma cantidad que luego se desprende a la atmósfera convertido en biodiesel.
En cambio al quemar derivados del petroleo echamos indiscriminadamente CO2. Sigo pensando que el futuro intermedio está en el biodiesel, que se pueda obtener a partir de residuos orgánicos, y en el peor de los casos, en el cultivo de cereales obtenidos de forma sostenible.
El futuro de verdad está en las celulas de hidrógeno como fuente de energía. Pero eso me parece aún lejano.
Salut i bon vent!
