Buenas y frescas
Este año también le tocó a mi espejo por lo mismo; tenía el azogue destrozado y además iba encastrado tras la fibra que conforma el lavabo y la pared, por lo que sustituirlo suponía echar abajo medio baño.
La solución para mi caso (espejo rectangular de unos 35 x 55, con los ángulos redondeados).- fui a una cristalería con una plantilla de cartulina, pedí el espesor más fino y lo pegué superpuesto al viejo con silicona especial.
El tiempo de tomar un café y me cobraron menos de cinco euros! El resultado es perfecto (indetectable).
Antes también me estuve estrujando los sesos y rebuscando en la red otras soluciones, creo que menos prácticas y carísimas
