Unos de mis mayores miedos navegando de noche en velero, es encontrarme con un contenedor semi-sumergido. No lo ves y chocas contra un borde de acero capaz de cortar el casco como si fuera mantequilla. Vía de agua importante y hundimiento inminente en muy poco tiempo. En tractor mi miedo es lo que me contaron en Mallorca hace un par de años. Un potente tractor rumbo a Denia pasa por encima de una estacha que flotaba a la deriva y se enganchan las dos hélices donde se enrolla y, doblando ejes y arbotantes, se meten en la sala de máquinas, abriendo una enorme vía de agua. Se mantuvieron a flote hasta la llegada de S.M. gracias al bi-pass que se suele instalar para que la refrigeración de los motores chupen agua de la sala de máquinas.
Por la rapidez del hundimiento pienso que es una gran vía de agua en proa.
