Creo que tuvimos suerte con el tiempo, porque si hubiésemos tenido que volver con 30 de levante, todavía estaríamos allí dando pantocazos..



Claro, que nada de eso es totalmente una casualidad... los pronósticos ya daban poniente para volver a Benalmádena. Supongo que se habrían aplazado o cambiado el itinerario.