Desde luego que debía ser una vida dura, eso no lo discuto ni he intentado discutirlo nunca, pero lo era en todo los órdenes.
Y de lo que no dudo en absoluto es de que, tanto hoy como antes, la vida es mucho más dura cuanto más débil eres economicamente. Hoy no existe (al menos legalmente) la esclavitud, pero la necesidad puede con el miedo de tener que efectuar algunos trabajos. Eso no quiere decir que no se tenga miedo y no se sufra por ello.
Pero yo no me refería a los que eran obligados por las circunstancias de estatus o de necesidad imperiosa a navegar o a tener que intervenir en un combate naval, me refería a los que
elegían esas profesiones: navegantes comerciales libres, marinos de carrera, aventureros... Creo que también existían entonces, como hoy, a pesar de los peligros y del miedo a lo desconocido.

