Hola, Blue. Un placer saludarte en el foro.
Tal y como dices, la clase Promoción alimenta desde abajo la afición a las regatas. En nuestros dos clubs somos varios los que hemos formado la tripulación con nuestros hijos y hemos podido comprobar que los jóvenes ya nos desbordan a nosotros en ganas de marcha. Mi hijo mayor ya sueña con tener su propio barco e ir a las regatas mucho más en serio.
La clase, además, ha ido creciendo por el boca-oreja de unos amigos a otros. Gente que, en muchos casos, hacía años que no iba a regatas y que ni se lo planteaba. Tal y como dice Toletum, cuando él tenía un Bv 36 acabó comprobando que no pintaba nada en las regatas. Lo mismo me pasó a mí con mi veterano Dufour de comienzos de los 80. Cuando lo compré, en el 98, empecé a ir a las regatas, pero lo dejé porque no tenía sentido competir contra barcos regateros modernos. Como he dicho antes, ningún rating iguala o compensa las muy distintas cualidades de barcos que no tienen nada que ver unos con otros.
Así que ahora estoy rodeado de barcos similares al mío y las tripus son padres con sus hijos, parejas... etc. Hemos formado una flota de unas doce unidades, lo que no está nada mal.
La flota de Crucero son otros tantos, doce-trece, así que nuestras regatas reúnen a unos 25 barcos habitualmente. Salimos por separado, nosotros unos 5 minutos después de Crucero, y nuestro recorrido es un poco más corto, de manera que acabamos todos más o menos al mismo tiempo.
Yo insisto, medio en broma medio en serio, que Promoción es la auténtica clase Club, y así debería ser cuidada y apoyada por la Ranc, porque es la que reúne a los barcos "normales", a los que son mayoría en todos los puertos.
De hecho, ya que en Vilanova tenéis este modelo asentado desde hace tiempo, tal vez podríamos empezar a plantearnos hacer "algo grande" una vez al año. No digo las Petroleras (ni la vuestra ni la nuestra), sino alguna cosa nueva que tenga a las flotas de Promoción como protagonistas.
Un abrazo
