La "octava potencia mundial", se ha cubierto de gloria, con una operación digna de de Pepe Gotera. Con toda la peña aplaudiendo la operación

y con una cobertura mediática que ya quisiera Pepiño Blanco.
Parece que la pobre tiburona está en las últimas, como consecuencia del "arrojo" de los captores.
Sigamos veraneando, que es mejor.
