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Antiguo 23-09-2011, 13:11
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Grumete Pirata
 
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Predeterminado Re: Travesía Guipuzcoa - Asturias

Y ahí va la tercera y última:

Día 11 y 12 de agosto: Travesía Gijón – Laredo – Castro - Getxo. 128 millas.
Tras haber dormido mucho y bien, haber hecho las compras necesarias para llenar la despensa del barco, habernos dado una ducha y despedirnos de Patxi y Esther, que de momento se quedan en Gijón y después volverán más despacio (tienen tiempo hasta final de mes), zarpamos hacia Santander a eso de las 14:30 Hora oficial. Muy poco viento al principio y nada de viento después. La mar lisa y llana.
No ir a vela es aburrido y el ruido del motor no nos gusta a los veleristas, pero sin embargo es relajado, el piloto automático trabaja estupendamente y hasta se puede cocinar, comer, cenar y desayunar como es debido. Mientras no estás de guardia duermes y por la mañana estás suficientemente descansado como para poder hablar con cierta coherencia… Durante la guardia intenté identificar luces de barcos y diferentes balizas. Los faros se identifican bien. Las balizas son rarísimas y en mi “chuleta” de boyas no encuentro su significado, así que me limito a darles resguardo de sobra y pasando. Las luces de los barcos son imposibles de identificar, especialmente los pesqueros que llevan tantas luces que no se sabe si se trata de un barco o de un ovni.
Como digo estábamos bastante frescos cuando teníamos Santander a la vista sobre las 8 de la mañana y decidimos no entrar. Calculando el gasoil que llevábamos y añadiendo un bidón de 10 litros que llevábamos de reserva pensamos que teníamos de sobra para llegar hasta Laredo y tal vez hasta Castro. No nos equivocamos y llegamos a Laredo sobre las 12:30 del día 12. En Laredo entramos hasta el Club Náutico del Puntal solo para repostar y continuamos hasta Castro donde atracamos a eso de las 15h, amarrando a los bolardos del muelle. Estuvimos en Castro unas horas para comer y pasear un poco. A eso de las 18h zarpamos de nuevo para llegar a Getxo y pudimos hacerlo casi todo el tiempo a vela, navegando de ceñida y muy despacio, pero es que nos moríamos de ganas de navegar sin ruido de motor. Esta vez pudimos comprobar que el edificio de las duchas en el Puerto Deportivo de Getxo no se movía… pero la escasa presión del agua sigue siendo una deficiencia notable. Las del Marítimo del Abra son muchísimo mejores.
Día 13 de agosto: Getxo, Algorta y ría de Bilbao.
Por la mañana, antes de comer Iñaki y yo nos damos un paseo andando por el puerto viejo de Algorta, que está en plenas fiestas, lo que hasta cierto punto nos permite captar el folclore lugareño, pero nos dificulta un poco el apreciar bien el entorno arquitectónico y urbanístico tan primorosamente conservado. También subimos hasta el parque de Usategui para tener una bonita panorámica del puerto y de nuevo en Algorta nos comimos unas “gildas” con un Txakoli vizcaíno. Por la tarde tomamos el barco y ascendimos por la ría de Bilbao hasta el límite que nos impone el puente de Euskalduna. El palo del barco es más alto que el vano del puente, y eso a mitad de marea.
Bajo el puente Euskalduna hay un pantalán. Amarramos y preguntamos si se necesita algún permiso o hay que efectuar algún pago. Parece ser que es de cortesía y que se puede usar por unas horas. ¡Genial!. Salimos del barco y nos metimos en el museo marítimo que está enfrente. Visitamos detenidamente el museo durante una hora hasta que nos apremiaron porque se acercaba la hora de cerrar… Nos fuimos de paseo por la margen izquierda de la ría pasando por el palacio Euskalduna, el Guggenheim, los puentes y pasarelas, etc. hasta llegar al Arenal, Arriaga y el casco viejo. Es decir, recorrimos la parte más notoriamente renovada del Bilbao precioso e irreconocible, que no se parece en nada al recuerdo gris, contaminado, decadente y deprimente que conocí en mi juventud. A eso de las 22:30 tomamos el tranvía junto al puente de la Merced y regresamos al barco.
Entonces vino lo mejor del día. El descenso nocturno de la ría, deslizándonos suavemente como por un pasillo de agua tranquila y oscura, balizado a ambas bandas por un sin número de farolas, focos, luces y lucecitas, que parecen querer competir, sin conseguirlo, con una luna llena, pletórica y orgullosa que parece querer ayudarnos a identificar otros planos más profundos de un decorado nocturno extraordinario, con algo de fantasmal y de nostálgico. Las Grúas en los muelles y en los astilleros parecen monstruos de ciencia ficción iluminados desde abajo por las luces y desde arriba por la luna. No podemos perder de vista la sonda porque estamos en hora de la bajamar, pero no hay problemas. Cuidando de buscar el centro del canal o las zonas dragadas de los astilleros, en ningún momento tuvimos menos de 3,5 metros de calado. Y así volvimos a pasar bajo el puente colgante de Portugalete y salimos al Abra y al puerto deportivo de Getxo.
Día 14 de agosto: Despedida y a Zumaia.
A eso de las 13h acompañé a Iñaki con sus mochilas hasta la estación del metro de Gobelas. El tenía que pasar la tarde y noche en Bilbao, porque no había otra manera de que pudiera estar a las 6 de la mañana en el aeropuerto para tomar su vuelo hacia Barcelona. Yo después volví al barco, largué amarras a eso de las 15h y con un poco de tristeza, porque te acostumbras a ir con compañía y la echas de menos, pasé Punta Galea, puse rumbo a Cabo Villano y después a la plataforma de la Gaviota, a motor, con el viento totalmente de proa y pensando que si seguía subiendo a motor hasta La Gaviota y el viento continuaba fuerte del NE, tendría desde allí rumbo de ceñida para ir a Zumaia, quizá no a rumbo directo pero sí dando un par de bordos a cada banda. ¡Cuando llegué a La gaviota el viento se fue de vacaciones! En consecuencia tuve que continuar a motor hasta llegar a las 23:03 a la bocana de Zumaia.
Epílogo:
Julio y Yoli llegaron bien y a tiempo de asistir a la boda. Patxi y Esther continuaron navegando pausadamente de regreso, haciendo escalas de nuevo en todos los puertos de la ida (más el de Tazones) y ya están en Zumaia desde el día 22.
Esta es la pequeña historia de la travesía, vista y vivida desde el Trapaia. La envío a los participantes y a otros que no han venido. A unos les servirá de recordatorio. A otros, que conocen el tema de la vela, les hará rememorar sus propias experiencias. A quienes no saben de esto pero tienen curiosidad, les servirá para hacerse una idea de cómo va el tema. Los que ni saben del tema ni tienen curiosidad sencillamente no lo leerán.
Creo que todos los participantes tenemos fotos que habría que reunir para poner algunas en el reportaje. He podido cometer algún error u omisión en el relato y solicito a los participantes que me hagan llegar sus correcciones o sugerencias. Entre tanto un abrazo “urbi et orbe”.
Enrique 23/08/11
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3 Cofrades agradecieron a Capitán Henry este mensaje:
berria (24-09-2011), IRRINTZI (23-09-2011), Mariñel (27-09-2011)