
Poco a poco van cayendo todas nuestras certezas. ¿Velocidad de la luz? Pues nada, caducó.... Siempre hay algo más, como si la naturaleza misma huyera de los topes y máximos.
No sé si te acompañaría en este viaje, querida Crimilda. De un acelerador de partículas saldría muy despeinada... soy demasiado coqueta para este tipo de experiencia!
