Cita:
Originalmente publicado por IsladeMalta
No podría estar menos de acuerdo.
Es cierto que algunos maniobras pueden requerir cierta destreza por parte de la tripu (pongamos una trasluchada con spi por ejemplo). Si tu tripu a todas luces no es capaz de llevarla a cabo, es tu entera responsabilidad como patrón el no exponerla a situaciones que no podrás manejar aludiendo a una supuesta capacidad restringida de maniobra.
Imaginamos que izas el spi y vas tan campante hasta que te des cuenta que ya van más de 20 nudos de real, por ejemplo, o que se acerca un chubasco con rachas de viento. Qué pasa si tu tripu no sabe ni lo que es un tangón? Era responsabilidad tuya anticipar el marrón.
Volviendo al tema del abordaje, al no ser que vayas de vuelta encontrada con una lancha a toda pastilla, un abordaje se puede anticipar generalmente. Si el velero, viendo (ya que como sabrás el RIPAM antepone a todas las demás obligaciones, la para el patrón de ejercer un vigilia acústica y visual PERMANENTE) que otro barco va a rumbo de colisión con él, no hace absolutamente nada (ni llamadas por radio ni alteración de rumbo y/o velocidad, ni señales de ningún tipo) para evitarlo, mucho me temo que cargará con algo de responsabilidad, aunque la culpa, al fin y al cabo la tenga el barco causante de la colisión. Ya que como sabes, los abordajes son como los divorcios: siempre es cosa de los dos.

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Totalmente de acuerdo contigo. El problema de los pesqueros es que son como los intermitentes. Ahora llevo rumbo de colisión, ahora no, ahora sí, ahora no,.... etc. Cuando voy en tractor y veo un pesquero, intento pasar lo más lejos posible. En velero es más complicado porque va más rápido que tú. Mi experiencia es que si viene por babor busca tu proa, si caes a babor buscando su popa, el pesquero vira a estribor a buscar tu proa. El juego es muy sencillo. No pretenden abordarte sino pasar lo más cerca posible para ver si hay rubias en top-less tomando el Sol. Cuando pasan aceleran al máximo para obsequiarte con una buena ola. Es posible que no sean todos iguales y que me haya encontrado con los pocos "malos" que hay en la profesión. Es posible que el patrón del pesquero no se imaginara a la velocidad a la que venía el Fortuna, y el patrón del Fortuna pensara que el pesquero estaba jugando al "jueguecito" al que ya nos tienen acostumbrados.
Un saludo.
