Ahi esta el
quid, pienso yo.
No se nos puede culpar de ir en contra de lo que desconociamos en todo su alcance y consecuencias ultimas (si quieres caminar..pisaras la hierba, impepinablemente).
Lo que ya no es de recibo ahora es tener el conocimiento preciso de lo derivado de nuestros actos y no sopesar adecuadamente su mayor o menor conveniecia global frente al inmediato beneficio economico, que no social. (pan para hoy...)
