No sé si me he explicado con corrección. Cuando se resuelve un problema de ortodrómica o de astronomía náutica, solo es un problema de resolución de trigonometría esférica. El teorema de los cosenos, que no pretendo explicar ni desarrollar, pues creo en dios como en el almanaque náutico y últimamente como en los neutrinos o la velocidad de la luz; resuelve un triángulo esférico que delimitan las intersecciones de tres círculos máximos. Me da igual cual de ellos sea el ángulo en el polo, porque puede ser cualquiera de los vértices. Ya sabemos que la esfera terrestre no es precisamente esférica y tarari tarara, pero pal caso y en mitad del oceano me da lo mismo 16 millas pa qui o pa aculla, salvo en caso de escasa visibilidad, que en ese caso la astronomía tambien me la trae al pairo e igual me fio más del radar o una buena estima, que para mi equivale a una cabeza regularmente bien amueblada que por ejemplo trajo de regreso a buenos pilotos y a sus compañeros a casa.
