En este tramo pudimos ir a vela a ratos -bastantes- aunque nunca en las noches y para nuestro gusto nunca suficientes... pero es lo que hay
En muchos tramos el mar ha estado incómodo con ola corta y alta, el viento de empopada que no nos dejaba navegar cómodos, pero mejor que con la máquina puesta.
Y en esta travesía como hemos pasado las largas horas...
pues leyendo
trabajando un poquito, lo justo
pescando

disfrutando del buen comer

viendo puestas de sol
y así, poquito a poco pudimos anotar en el cuaderno de bitácora que llevábamos más de mil millas navegadas. Xavi había comprado una botella de Lambrusco para celebrarlo pero nadie quiso descorcharla la noche anterior -que dicen que da mala suerte celebrar antes de tiempo- y como tampoco parecía buena idea levantarse a las 04.00h de la madrugada, dejamos la celebración para el día siguiente.
Arribamos a Formentera prontito por la mañana y amarramos en el muelle de la gasolinera. Mientras el depósito se llenaba fui a preguntar precios en la marina ya que nuestra intención era descansar una noche. 177€ agua y luz a parte!
En fin, que dije educadamente buenos días y nos fuimos a fondear y a decidir nuestro siguiente paso.
Sin posibilidad de estar relajados en la marina y con un viento la mar de bueno, no veíamos mucho sentido a seguir.
Tani, después de 14 días de navegación nos informó de que ya se bajaba. Fue estupendo oírle explicar que siempre había visto el mar como una novia esquiva pero irresistible y que después de atravesar casi todo el Mediterráneo se había dado cuenta que tenía mucha idea romántica en la cabeza y muy poco conocimiento de lo que en verdad es navegar. Que había disfrutado del viaje pero que prefería volver a su montaña y su bicicleta...
Xavi, que tenía el pie lesionado desde el tercer o cuarto día y empezaba a tener justo el calendario para volver al trabajo, también se planteaba bajar, y nosotros decidimos que partíamos en cuanto bajáramos a tierra para consultar la meteo y hacer algunas compras.
En resumen, que a las 10 de la mañana estábamos bebiendo Lambrusco para celebrar nuestras 1000 millas!
Preparamos la zodiac mientras la tripu preparaba las maletas... y Xavi en el último momento se puso el bañador y dijo que ¡qué demonios! mejor se daba un bañito en las increíblemente bonitas aguas de Formentera mientras íbamos a tierra y que no tardáramos que Gibraltar nos estaba esperando... a los tres!
Pues ala, Tani rumbo al norte y nosotros tres rumbo al sur!
por cierto... en todo este lío de cambio de planes alguien me estaba estafando mi noche de dormir a pierna suelta, que ya llevábamos tres del tirón y yo empezaba a tener sueño, en fin.
Continuará