La conozco Choquero. A la motora, no a la moza. Líbreme Dios de piropear a una buena moza
Afortunadamente, el armador nos ha hecho caso ( a Carpant, Don Armano, Islanáutica y a mí) y está "embreándola" con un aceite especial que realza la madera en toda su plenitud.
Cuándo la acabe, con su trancanil pintado en blanco y su línea de flotación (ancha) pintada en negro (bueno, él quiere pintarla en color oro

), va a quedar una de las embarcaciones más hermosas del Caño.
Sería un buen argumento para otro relato. Todos los objetos tienen un "extraña" historia detrás. Sólo hay que saber descubrirla.
Un abrazo