La idea es buena, pero requiere de una madurez y responsabilidad por ambas partes que resulta difícil de alcanzar. No sea que lo que rompe o descuida uno lo tenga que pagar el otro, al menos el 50%.
Las sociedades no resultan fáciles si éstas tienen como fin lo lúdico. Otra cosa son los negocios. El fin lucrativo lima muchas asperezas y converge a las partes hacia el mismo fin. Y aún así, los rupturas son constantes.
Si no tienes a alguien conocido de verdad que sepas cómo es, yo no me metería en esa aventura. Prefiriría adaptarme a mi presupuesto y buscar un puerto acorde a las medidas de mi embarcación y, como no, a mi presupuesto.
