Mis estimados cofrades,
cumpliendo con la más sagrada de las normas de esta distinguida taberna paso a presentarles mis más profundos respetos ... además de dejar apuntada, con el permiso del siempre ausente tabernero, una ronda de lo más selecto de la casa.
Mis orígenes, aristocráticos: mucho título y poca mar
Mis deseos, triviales: aprender, beber, reír y compartir
Mi esperanza, sencilla: los que están por venir
Mis temores, sinceros: la falta de razón
Mi barco, el mayor: el Barco de Valdeorras
Dicho esto, espero hacerme fuerte en el oscuro y humeante rincón al fondo, junto al resto de cofrades asadores de castañas ... porque ante todo, esta debe seguir siendo una taberna libre de humos y mujeres, verdad ?
Golpesitos en el pechito