Flavio, te envío un saludo desde Sancti Petri, en donde estamos prestando una ayuda a tu paisano mucho más modesta de lo que él da a entender. Por cierto, por dos veces he sido incapaz de tomar el mate que prepara en su engendro de barco

, para mí que me está tratando de envenenar para que no siga metiendo mano en el mismo.
