Muy bien!
Podrías usarlo como inicio de una colección de relatos breves que, en principio, parecieran inconexos pero que, al final, estuvieran hilvanados de algún modo por los misterios del castillo y el faro.
Escribir produce serenidad y bienestar, pero hay que dosificarlo. Mi consejo (si es que puedo darlo) es que no te precipites con las entregas parciales. A veces los lectores se vuelven ávidos e insistentes, y es mejor que tengas una cierta cantidad de escrito en reserva...
