No vayas directamente al barco de tus sueños, pues según la inexperiencia que manifiestas, de entrada lo puedes romper.
En tu lugar, iría primeramente a un vela ligera. Con éste podrás aprender todo: desde el manejo de velas a maniobras, amarre...
Ponte un chaleco y échate a navegar. Si lo rompes, no pasa nada, pues la inversión no es fuerte. Al tiempo, irás viendo barcos e irás perfilando tus preferencias.
Una vez cumplimentada esta etapa, te tiras a por el barco de verdad, el de tus sueños. El pequeño, lo vendes. No es difícil colocar un vela ligera.
Todos los grandes navegantes empezaron con la vela ligera. Son muy sensibles en todo tipo de maniobras. Vas a coger un tacto y una experiencia que te servirá para el otro, que verás cómo es más fácil de llevar.
