Lo primero, suerte con la recuperación.
Lo segundo es que si, esta cosas pasan y así es como se aprende y se recuerdan mejor.
Siempre se le pueden ver el lado bueno a las cosas, y creo yo que mejor una falanje menos y no un ostión de la botavara en la cabeza en esas condiciones.
Una simple anécdota; navegando con temporal un amigo (capitán de yate, ojo) quería que le deje el timón porque le "iba la marcha": yo, navegante sin título la mayor parte de mi vida e incluso en ese momento, le respondí: aquí no estamos jugando, si no respetas al barco (no al mar), éste te las hará pagar, así que lo siento pero yo soy el patrón y el timón no te lo dejo ni de coña.
Adiós amistad desde ese día, pero las cosas a veces son blancas o negras, sin más.
Saludos.
