Ha sido un accidente del que nadie tiene la culpa, con pocas consecuencias, y nada más.
Alégrate por haber salido con vida, barco y hacienda de lo ocurrido y dale gracias al cielo.
Échate un buen trago de ron hasta que te queme el gaznate y quítale hierro al asunto.
Por cierto.........A veces las heridas emocionales son más graves que las físicas y tardan más en curar si es que lo hacen. Lo digo por tu primo. Quizás él esté mucho peor que tú y nadie lo esté curando.
Ánimo. A mí empezaron a decirme patapalo y acabaron llamándome medio hombre de tantos miembros que perdí en mil batallas. Y no hubo uno que me superase jamás en astucia e ingenio.
Un abrazo compañero.
