Pedropicapiedra, ánimo, que si lo piensas podía haber sido mucho peor.
Con tu permiso os voy a explicar lo que le pasó a un amigo mío.
Salen a navegar en un J de 16 metros, el (con mucha experiencia), su almirante (experiencia de tripusol) y su hermano también con su mujer (y sin experiencia).
Salen de Mallorca en direccion a Formentera con una previsión de 20 nudos. Cuando están a unas 20 millas de Cabrera ya tenían 30 nudos por popa y olas de 2-3 metros. En ese momento el patrón nota que la proa va demasiado hundida y se da cuenta que se había dejado el pozo de anclas abierto con lo que estaba embarcando agua. Deja el barco con el piloto automático y se va a proa a vaciar el pozo y cerrar la tapa. Cuando está en ello el piloto pierde el rumbo y trasluchan. Su hermano que estaba de pie en la bañera no ve venir la botavara y le da en el hombro rompiéndole el brazo.
Como están lejos de puerto y el hermano se desmayaba del dolor, llaman a Salvamento y les indican que se dirijan a Cabrera para recoger al hermano, ya que con la que había montada no les podían ayudar en alta mar.
Mi amigo explica que en uno de los momentos de pánico que tuvieron, con el hermano desmayado y las mujeres gritando y llorando, tuvo que "aislarse" de ellos y poner rumbo a Cabrera a motor y a toda pastilla.
Finalmente llegaron a Cabrera y Salvamento se llevó al hermano y todo acabó bien.
De todo lo que ha ido comentando se pueden sacar varias conclusiones:
1- Es bastante habitual que solamente una persona sepa llevar el barco.
2- también es habitual que a los barcos sube gente que no tiene ni idea de lo que supone navegar a vela, no es lo mismo que a motor.
3- En demasiadas ocasiones se deja el control del barco en manos sin experiencia.
4- Hay patrones demasiado confiados al dejar esa responsabilidad a los no expertos.
Unas birras para que no pasen estas cosas, y si pasan que acaben bien.


