Pues sí, en el año setentayalgo, a un señor buque de guerra de la Armada Española le pusieron vela... la historia me la contó un oficial que estuvo allí, y la leí luego en la revista de la Armada (Revista General de Marina).
La cuestión era que el "Galicia", un veterano buque de desembarco de la 2ª Guerra Mundial, cedido a nuestra Armada por los Estados Unidos, navegaba por Canarias cuando uno de sus motores empezó a fallar y se paró (el barco tenía dos motores, cada uno engranado a un eje y una hélice). Hacía un viento bastante fuerte, y el barco era incapaz de maniobrar con el motor que le quedaba, se hiciese lo que se hiciese, el barco quedaba completamente aproado al viento.
Entonces a un suboficial que había servido muchos años en el "Juan Sebastián Elcano" se le ocurrió una solución: si las velas a proa tienden a hacer arribar el barco, ¿por qué no imporvisar un foque que permitiera separar la proa del viento? El comandante del barco decidió que por probar, no se perdía nada. Rápidamente se improvisó un foque con el toldo de popa del barco y unas escotas con las amarras. Se envergó el foque al stay que corría desde el palo (donde iban las antenas) a la proa del barco. Se izó, se trimó y... ¡el invento funcionó! La proa empezó a separarse del viento y el "Galicia" pudo volver al rumbo deseado y llegar a puerto sin ayuda. Unos oficiales americanos que viajaban a bordo no se lo podían creer...
(Nota: el "Galicia" era un barco de casi 8.000 toneladas de desplazamiento y 140 metros de eslora. Adjunto foto del mismo durante su etapa en la U.S. Navy).
