En mi caso los dos mecánicos que han tocado mi barco lo han hecho bien...

o medio bien...

El mayor txapuzero fué el antiguo armador que sin cortarse un pelo me comentaba como baldeaba la sentina desde el tambucho de popa arrojando cubos y cubos
de agua de mar 
para limpiar la sentina

o si antes de llegar a la sentina, el agua pasaba por el carter del motor, la reductora, el prensa estopas, eje etc....

y eso siendo el el armador....

Hoy en día tras mucho trabajar en mi barco, hay veces que me sorprende alguna sorpresita pero ya no son tan habituales...y ya sólo me sale alguna sonrisa...

No hay nada que no se pueda arreglar con un poco de tiempo y paciencia
