(Richard Herbert, "Mal tiempo en el Atlántico norte visto desde un catamarán familiar"):
"Pregunté al
Séneca si ellos podrían acercarse"
"El pesquero español de altura
Séneca estaba a 8 millas a sotavento nuestro (...)
tardaron nueve horas en llegar, contra el viento y las olas"
"Por la tarde el
Séneca estaba con nosotros"
"Durante el viernes 31 de mayo el viento amainó (...) El sábado vinieron para despedirse y vimos al
Séneca claramente por primera vez"
"Habían salvado nuestra salud mental y tal vez nuestras vidas"