Coño, vigía de occidente (del Estrecho) no pretenderás que esto sea un tratado de psicología.
Eeh, lo que eeh, un perrico, de tío veleta, que lo mismo le da pulpo que calamar, que después de echarle un par de guevos, por un puto papel, se encuentra que su amo es un chaquetero de mierda, y pilla un rebote que te cagas. y se adhiere al movimiento perro flauta.
Totalmente creíble y cotidiano... no se porque le buscas moralejas.
