A atracar se aprende como a capar cochinos...atracando
Y olvidandose del miedo escenico.
Tener al lado alguien que presumimos mas experto,
no pasa de una ayuda psicologica, pero ayuda,
hasta que descubres que si salta la rachita, se queda maniobrando como tú,
al tun tun, que sum, que tum....
