Un vallisoletano que entra en el pueblo de la Rinconada, Sevilla y allí se dirije a la primera persona que encuentra en la calle y pregunta. Buenas tardes, tienen ustedes Juez de paz?. Pregunte en la cantina le responden.
Estrañado el Vallisoletano se dirige a la cantina y pregunta al camarero. Perdone, tienen ustedes juez de paz?. El camarero se queda pensando y contesta. No, no tenemos juez de paz, solamente tenemos juez de naranja, juez de limon y tonica juez.
