Ahora en serio

Una costumbre que adquiri de mi progenitor es que si se navega sólo o con tripulantes no habituados, soltar por popa un objejo flotante, en nuestro caso u "churro" de KocaKola con una rabiza de 20 metros.
Es un buen asidero en caso de caida casual y sobretodo, cuando paras a darte un baño, obligando a los intrepidos bañistas a estar entre el "chorro" y el barco.