Acabo de aprender
Este mes de debutado, con barco propio de dos motores (perdón) y nueve metros. Lo llevé navegando desde Murcia al norte de Pollensa, con un amigo que tiene experiencia. Pero me lo dejó en Pollensa, y el problema ya era mío del todo. Nunca había atracado, salvo la tontería de la academia.
Así que estaba asustado, soñaba con los muertos de los barcos vecinos. Y llegó el día de salir con la familia... y volver.
Salí perfecto y tenía que amarrar. El sitio, muy estrecho (ahora me he dado cuenta que es mejor), entre dos barcos de doce metros. Qué susto.
Me puso perpendicular al amarre, hice una ciaboga con los dos motores, con las palas rectas y cuando vi que la poca encaraba el amarre le dí un poco atrás hasta que que entró. Después ayudándonos con los barcos quedó encajado.
Fui el hombre más feliz del mundo. En ese momento empecé a disfrutar del barco y ahora lo disfruto.
He leídos todos los consejos y son perfectos. Lo de despacio, sin acelerores, lo de abortar las veces necesarias antes que corregir... Son las gran verdad.
Pero una vez superado (¿?) lo del atraque, peor es lo de la gasolinera. Un espacio minúsculo, cinco barcos pegados esperando el turno... Le pasé fatal, de verdad, pero echándole valor todo fue muy bien. Nadie se dio cuenta que iba acojonado. Y yo tan feliz.
Si tuviera que concretar. Todo muy despacio, jugando con las inercias y coconiendo las reacciones del barco, claro.
Un saludo y cuando lo superes, empezaras a disfrutar de verdad. A mi me ha pasado.
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