Creo que ya hice referencia a esta anécdota, pero la retomo.
Hace unos 7 años un conocido compró un Oceanis 393 nuevo. Lo equipó hasta el infinito y más allá, lo despachó en zona 1, pero el armador en cuestión no tenía ni ls más remota idea.
En el mes de julio decidió llevar el barco a la bahía de Cádiz para disfrutar de él unos días y como no tenía idea nos pidió que le trasladásemos el barco. Salimos de puerto el viernes en la tarde y una vez pasado el estrecho, en la media tarde del sábado recibimos la llamada del armador para interesarse por la marcha de la travesía. Os resumo la conversación:
Armador: Que tal va eso, el barco va bien?
Yo: Va todo bien, el barco va bien, solo he notado que la jarcia está destensada, los obenques de sotavento van muy sueltos.
Armador: Pues cuando llegueis a Cadiz se busca a alguien y que arregle eso.
Yo: Antes de entrar al estrecho habia oleaje y no veas los pantocazos que ha pegado esto.
Armador: Pues eso que lo arreglen también.
La jarcia se revisó, como supondreis, los pantoques no.......

