No creo que tuviese la más mínima intención de engullirlo, aunque parezca lo contrario. A pesar de su gran tamaño son animales muy tranquilos. Es toda una experiencia estar en el agua con ellos. En una ocasión, después de una inmersión y mientras con movíamos a otra zona, avistamos uno. Ni que decir que en menos que canta un gallo saltamos todos al agua con él. Tengo un par de fotos muy malas, a ver si las encuentro.
Gracias por el enlace

