Eso es lo que se dice ENTRAR POR LA PUERTA GRANDE.
Con barco y sin título. Al revés que todos los mortales que se dedican (nos dedicamos y hemos dedicado) gran parte de su vida a navegar entre papeles y titulaciones soñando un día con el barco ansiado.
Eres un rebelde, un visionario, una referencia.
El título te lo sacas en un pis-pas.
¡Me uno a la bienvenida !
