Siento lo de tu dedo

, a mí se me ocurrió soltar la escota del génova cuando la vela iba cargada de viento sin esperar a virar y me arrastró la mano contra la cornamusa atrapandome por unos segundos el dedo gordo de la mano derecha. Han pasado unos días y voy recuperando movimiento a base de bolsas de hielo y trombocid. Ojala lo tuyo solo hubiese sido algo así.