Yo el "Captain Tolleys" lo descubrí hace años en una revista inglesa. Más parecía un medicamento que un sellador. Funciona por capilaridad, rellenando fisuras diminutas. Como si el líquido buscase por su cuenta la entrada de agua. Es cómodo de usar. Aplicas una gota y el producto se esparce. Bueno, digamos que desaparece. Esperas un rato e insistes hasta que ya no admite más. Aunque es transparente (blanco antes de secarse, no alarmarse), hay que tener cuidado con el rastro que deja enmascarando la zona afectada con cinta, porque se adhiere enseguida la suciedad ambiental. Eso sí, si la entrada de agua es importante, hay que aplicar primero algo más sólido que rellene. A mí me dio resultado con unas fisuras en un metacrilato, pero si las piezas implicadas tienen demasiada tracción, el resultado es peor. Lo dicho, contra la gota insidiosa hace milagros; si ya hablamos de una gotera seria, mejor un sellador más denso.
