Siempre es una experiencia especial, la de encontrarse con la fauna que nos rodea, pero que apenas se muestra.
En una ocasión, volviendo de Menorca a Barcelona con un barco de aluminio de 12 metros de regatas, una manada de rorcuales (creo que eran de esa especia, pero no entiendo mucho del tema) nos acompañaron durante casi media hora en el mismo rumbo y con la misma velocidad que nosotrs. Varias madres con sus "pequeños" (casi tan grandes como nuestra embarcación) nos hicieron "compañia", con el miedo por nuestra parte de que alguna se molestara y le diera por darnos un coletazo...
En otra ocasión, tan sólo unos minutos después de salir del Puerto de San Feliu de Guixols, un Pez Espada de dimensiones enormes saltó muy cerca por una de nuestras amuras y todavía tengo esa imagen guardada en mi mente. Nunca había visto un pez espada en mi vida. Fue tan rápido que algunos tripulantes ni siquiera lo vieron...
Y los delfines... esos frecuentes compañeros de viaje... y las tortugas que siempre nos esperan en Menorca antes de llegar a Mahón... y los patos que vemos posados en medio del mar, descansando de su migración, como si estuvieran en un lago... y los peces luna, tan cerca de la costa del Maresme o de Barcelona...!!!
Es un consuelo ver que aunque los humanos hemos sido tremendos depredadores y maltartadores del medio ambiente, aún queda mucha vida en el Mediterráneo y esperanzas de que recupere la abundancia de vida de otras épocas... si le dejamos!!!!

Por el Mediterráneo y para que nunca se convierta en el mar muerto que predijo J.I.Costeau