Sin desmerecer a Athaualpa, yo también me identifico más con Larralde.
Esta que sigue me hace imaginar la vida que llevaba el paisanaje en aquel tiempo y en aquellos pagos.
Fiestonga de meta y ponga, mitad candombe y mitad milonga,
la verdulera rezonga y el mujerío en la villalonga,
se queja porque la vieja les aconseja que no se expongan,
al lance del paisanaje y el chusmaje de la demás.


