Vaya chapuza.
La GC, pobre, se ve una vez más haciendo para los grandes delincuentes el mismo trabajo que para Tabacalera: mantener el precio del producto y el beneficio del distribuidor "autorizado", eliminando a los contrabandistas, los camellitos y a la gente mal relacionada.
Hace muchos años que los títulos se venden, pero con una infraestructura digna de "caballeros": hace unos años se entregaban los exámenes el día antes de la convocatoria o, simplemente, en las actas salían aprobados algunos que ni se habían presentado. Todo muy decente, muy difícil de probar y muy poco castigado. Hoy en día no sé cómo funciona, pero como es vox populi no debe costar mucho enterarse.
Una sociedad en la que gran número de sujetos se avienen a pasar por tontos con tal de demostrar que tienen dinero (porque es que alardean de haber comprado el título!), no está bien de salud.
Tropelio, me transportas al pasado: este tema te pone muy ácido, 'vitriólico' diría yo
Aunque yo en esos tiempos sólo leía...